PASO 2

 

Llegamos a creer que un Poder más grande que nosotros mismos nos podía restaurar para volver a un modo normal de pensar y de vivir.

 

     Habiéndonos convencido de nuestra impotencia sobre el juego y sobre lo incontrolable de nuestras vidas en el Paso 1, ahora se nos dice que solamente un poder mayor que nosotros mismos pudiera restaurarnos a una manera normal de pensar y de vivir.  (ESTO SIGNIFICA QUE NO PODEMOS HACERLO POR NOSOTROS MISMOS).  En este punto, debemos empezar a desarrollar una mente abierta.  Porque solamente empezando a tener una mente abierta podremos empezar a entender el verdadero significado de este paso.  La mayoría, si no todos nuestros miembros, han encontrado una resistencia o renuencia a tartar con un poder mayor.  La idea de un poder más grande que nosotros mismos que nos restaura a una manaera normal de pensar y de vivir, no se nos hace fácil.  Sin embargo, si verdaderamente creemos que somos impotentes con respecto al juego y que tenemos una enfermedad que progresivamente destruirá nuestras vidas, entonces necesitamos desesperadamente una solución para nuestra enfermedad. 

     En este paso, se nos dice que existe una solución.  Nuestra solución es vivir un programa de recuperación espiritual.  Este Programa de Recuperación Espiritual es provocado por un cambio de carácter progresivo que no puede ser logrado por medio de la fuerza de voluntad.  Necesitamos una fuente de fortaleza que sea más grande que nosotros mismos para lograr este cambio.  El cambio se llevará a cabo procediendo con el trabajo requerido en los siguientes pasos.  Lo que vendrá con el trabajo es un entendimiento y práctica de la amabilidad, generosidad, honestidad y humildad dentro de nosotros mismo y con los demás lo que nos llevará eventualmente a la creencia en un Poder según nosotros mismos lo entendamos.

     Aquí, muchos de nosotros tendríamos que examinar por qué rehusamos creer en un Poder más grande que nosotros mismos.  Encontramos que algunos de los obstáculos que nos impiden intentar creer fueron el orgullo, el ego, el miedo, el ser auto-centrados, el desafío y la grandiosidad.  Para poder recuperarnos de nuestra enfermedad, estos obstáculos deben de ser eliminados.  Aquí pueden ayudarnos nuestros patrocinadores.  Podrán compartir con nosotros sus experiencias sobre cómo se sobrepusieron a la resistencia a creer en un Poder Más Grande.  Hemos encontrado que el escribir acerca de nuestra resistencia es un buen método para ayudarnos.  Teníamos que poner en papel cómo nos bloqueaban los obstáculos y nos llevaban a rehusar la aceptación de un Poder Más Grande.

     La mayoría de nosotros no entendió completamente lo que era este Poder Más Grande.  En este punto, era solamente necesario aceptar que existía.  Muchos de nosotros utilizábamos a nuestro patrocinador, otros miembros o la sociedad como este Poder Más Grande, pero eventualmente al proseguir con el trabajo requerido en estos pasos llegamos a creer que este Poder Más Grande era un Dios según nosotros mismos lo entendíamos.  Debemos tener la honestidad de mirar a nuestra enfermedad, la apertura mental para aceptar la solución que se nos indique y la voluntad de aplicar esta solución procediendo con el proceso de recuperación de esos pasos.