PASO 12

 

 Una vez hecho un esfuerzo por practicar estos principios en todos nuestros asuntos, tratamos de llevar este mensaje a otros jugadores compulsivos.

 

      Este es el paso más popular de todos; aun los miembros más nuevos quieren dar de sí mismos.  El punto fundamental, sin embargo, parece ser que uno no puede dar algo que no tiene.  Dicho de otra manera no puede usted llevar el programa de recuperación a otra persona a menos que esté practicando los doce pasos en su vida, un día a la vez.  Entonces podrá llevar un sólido mensaje.

     Pregúntese a sí mismo si éste es un programa espiritual y en realidad sí lo es.  Es muy posible que su bancarrota espiritual hay sido completa.  La mayoría de nosotros abandonamos nuestros valores espirituales al principio de nuestra carrera de juego.  Ahora que estos valores empiezan a regresar con gratitud querrá compartirlos con otros miembros como una vez fueron compartidos con usted.  El oír y escuchar lo que otros miembros están experimentando es probablemente la primera oportunidad que tendrá de ayudar.  A veces enseñamos cuando debiéramos estar escuchando.  El escuchar de por sí comunicará a las demás personas que entiende personalmente lo que le estan diciendo.  Reflexionemos.  Recuerda qué tan baja era su auto-estima cuando asistió a su primera junta de Jugadores Anónimos?  No tenía fe y tampoco tenía esperanza.  Al ir escuchando y hablando y, eventaulmente, verse a sí mismo y a los demás (que parecían estar contentos) la fe y la esperanza regresaron lentamente.

     Recuerda aquel primer miembro que conoció cuando vino a la primera junta, que estaba arreglando la mesa, poniendo los libros combinados y preparando el agua para el café?  Estaría trabajando en el Paso Doce?  Así es, al mostrarle a usted cuánto se interesaba por usted y todos los demás miembros.  El interesarse parece ser un ingrediente primario y necesario para poder trabajar este Paso.  Si no se interesa, cómo puede compartir?

     Luego ese miembro que mostraba su interés le dijo lo que era el programa y qué debía de ser un programa de auto-ayuda.  Luego le explicó la otra paradoja de Jugadores Anónimos.  Si usted dá de sí mismo y trata de ayudar a otro ser humano, ganará con ese acto de dar aunque su esfuerzo falle.  Es en el dar que recibimos y eso es lo que se convierte en auto-ayuda.  Recuerde dos palabras – esfuerzo e intento.  El éxito en este paso es el hacer el esfuerzo e intentar llevar el mensaje – no cuántas personas lo escucharon o siguieron su consejo.

     Cuando usted salió de esa primera junta tuvo que regresar al desastre que había creado.  Dio su número telefónico y recibió una lista de teléfonos.  Probablemente era demasiado tímido y avergonzado para hacer una llamada pero al siguiente día o pronto algún miembro lo llamó.  No fue tanto lo que se dijo sino el hecho de que alguien se había interesado lo suficiente para llamarlo.  Esto sirve par revitalizar su fe y su esperanza.  Nuevamente, el mostrar interés encierra todos los elementos buenos del crecimiento espiritual.

     Al ir saliendo de su neblina, tuvo un patrocinador y usted esperaba que le diera tiempo esperanza y sabiduría.  Este contrato no escrito, de ayudar a otros parece ser el grado más alto de trabajo en el Paso Doce.  Es el interés llevado al nivel más alto. 

     A continuación se dan algunas de las muchas maneras en que se puede practicar el Paso Doce: